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El crimen contra la Ñuke Mapu es devastador, y las compañías forestales han operado con impunidad en el país mapuche. Más aún, reciben más de 70 millones de dólares desde la Corporación de Fomento (Corfo) y exenciones tributarias como regalías del Estado ocupante de Chile, permitiéndoles el usufructo de las riquezas en Wallmapu. Las suculentas cifras quedaron al descubierto tras un reportaje realizado por la revista chilena Resumen, que indaga en sus operaciones financieras.
La devastación es evidente y año tras año vemos aumentar el desastre con los incendios forestales, la intervención de los cursos de agua y el fenómeno del «fosfogedón». Este proceso ha puesto en alerta a la comunidad científica mundial, que ha llamado a atender la extracción masiva de nutrientes esenciales como el fósforo y el potasio, recursos que se están volviendo finitos en el planeta. «Si se acaba el fósforo, se acaba la vida», advierten. Las plantaciones de monocultivos de las empresas forestales tienen una gran responsabilidad en esta crisis, afectando profundamente los ecosistemas de Wallmapu y la soberanía alimentaria de sus habitantes.
Una ley especial para la devastación
De acuerdo al reporte de Resumen, «la entrega de dinero público al empresariado forestal se encuentra en los orígenes de este rubro en el país, y son hechos simbólicos de ello la promulgación del Decreto 701 en 1974, la privatización de Celulosa Constitución y Celulosa Arauco», aclara el medio. Grandes superficies de territorio mapuche han sido plantadas con monocultivos forestales subvencionados por dicho decreto, que fue diseñado para solventar los costos de forestación y manejo, en desmedro de los pueblos que ancestralmente habitan y cuidan estos territorios.
El soporte financiero estatal al negocio forestal ha sufrido diversos cambios en los años recientes y pareciera ser más diversificado que antes a través de múltiples vías, como fondos entregados a universidades que laboran en iniciativas orientadas a optimizar su rentabilización, exenciones tributarias a través de la Ley de Donaciones y del incentivo a la inversión privada en Investigación y Desarrollo (I+D), además de subsidios en apoyo a la innovación de CORFO.
Los caudalosos montos
Este soporte económico ha persistido y, en su devenir, ha tenido cambios que obedecen a los contextos económicos y políticos del país. Se puede constatar que desde el año 2012 el empresariado forestal, concentrado en ARAUCO, CMPC y MASISA, recibió $75.540.212.708 a través de subsidios de apoyo a la Innovación de CORFO y exenciones tributarias por medio de la Ley I+D. Con la información provista por el sitio Data Innovación, Resumen pudo elaborar la síntesis que se presenta a continuación.
MASISA ha obtenido $198.513.667 en subvenciones a través de proyectos de innovación tecnológica en los años 2015 y 2017. CMPC se ha beneficiado de un total de $20.650.421.730, sobre todo en exenciones tributarias a través de la Ley I+D. Por su parte, ARAUCO es la empresa que ha obtenido mayores ventajas, con un total de $54.691.277.311, sobre todo a través de rebajas impositivas, al igual que CMPC.
Llama la atención que múltiples proyectos finalmente financiados con beneficios tributarios para estas empresas tienen títulos, pero carecen de datos referidos a su objetivo, señalando que es «información no pública», sin que la entrega de recursos públicos para ellos implique transparentar el propósito de tales gastos.
Del Fomento a la destrucción
El monto involucrado en las iniciativas financiadas con exenciones tributarias o con subsidios de apoyo a la Innovación de CORFO ha aumentado notoriamente en los últimos cinco años. Si bien CORFO celebra el aumento de estos recursos, bien vale someter a discusión el beneficio que estas iniciativas tienen en el marco de un negocio como el forestal, considerando que sus operaciones han provocado la pérdida de fuentes de subsistencia de múltiples comunidades mapuche, generando diversas afectaciones en el ámbito alimentario, económico, cultural y ecológico.
El presidente de Corma, Juan José Ugarte; el ministro de Economía, Fomento y Turismo, Nicolás Grau; el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela; y el exgobernador de la región del Biobío, Rodrigo Díaz, participaron en la inauguración de la Expocorma 2024. Fotografía extraída de la cuenta de Facebook del Ministerio de Economía.